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Amigos Oviedistas:
Nací en Oviedo hace 48 años y desde que tengo uso de razón soy oviedista,
además de socio y accionista del Oviedo Sad.
Después de haber asistido a la pasada Asamblea General, en donde se inició
la consumación del nuevo robo del Oviedo por el accionista mayoritario e
invisible y sus acólitos, necesito transmitir a todo el oviedismo lo que
desde entonces me anda dando vueltas por la cabeza.
Pretendo ser conciso y claro en la idea que os quiero transmitir.
Todos sabemos de donde venimos y en donde nos encontramos.
Todo el país sabe que el Real Oviedo hoy existe porque un grupo entusiasta
de 2.000 aficionados lo quiso y otro grupo más numeroso de unos 9.000 les
seguimos. Juntos haciendo todo lo posible hemos conseguido lo imposible,
que el Oviedo tenga futuro.
Todos conocemos a los responsables de llevarnos al pozo de la Tercera, por
si hay alguna duda yo lo tengo claro:
- Celso y Eugenio, por su calamitosa gestión que llevó al equipo a la
ruina económica y deportiva.
- Gabino, por su política manipuladora. Primero generó el clima propicio
en el entorno (prensa, radio, empresarios, y afines...) para empujarnos al
abismo. Después pretendió crear la obra de su vida, un nuevo Oviedo, pero
le salió un engendro. Porque, como buen ingeniero entiende de obras e
intereses urbanísticos pero no entiende de sentimientos. Y es que a la
afición del Oviedo, que es mucho más que una SAD, le mueve su sentimiento
oviedista que nada tiene que ver con la política ni con la religión.
Hace dos años el Oviedo valía 1€, valor por el que Celso dijo “vender” las
acciones, es decir, el Oviedo no valía nada. Hoy día el Oviedo vale lo que
vale su afición, y eso es mucho. El Oviedo es nuestro, no podemos permitir
que nos lo vuelvan a robar los mismos que casi lo hacen desaparecer.
Tenemos que apartar para siempre a estos indeseables.
Con la ley de las SAD en la mano pueden nombrar consejeros, presidente...
pero no son el Oviedo.
El Oviedo es su afición como ya quedó demostrado y el Oviedo tiene que ser
lo que su afición quiera. Los oviedistas tenemos que seguir haciendo todo
lo posible y de este modo volveremos a conseguir lo imposible.
Por ello, propongo que nos pongamos en huelga, que convoquemos a todos los
oviedistas a la 1ª Huelga de aficionados al fútbol.
La huelga consistiría en:
- No renovar los abonos de socio.
- No entrar al Tartiere a ningún partido tanto de competición como
amistoso, en los partidos que se jueguen en el Tartiere acudiremos,
animaremos y reivindicaremos ocupando los aledaños pero sin entrar al
estadio.
- Acompañar masivamente al equipo en todos sus desplazamientos, tanto
amistosos como de competición.
Con los objetivos siguientes:
1º La dimisión del presidente y todo el consejo de administración.
2º Que Celso y Eugenio pongan sus acciones a disposición del resto de
accionistas por su valor teórico.
3º Apoyo incondicional, real y efectivo del Ayuntamiento.
4º Que el engendro nos devuelva el nombre, el escudo y los colores. Y
vuelva a ser el Astur a secas.
De este modo, no les haremos el juego a Celso & Eugenio, ni a la
directiva, ni al presidente, ni a los medios mediáticos afines a éstos, no
volverán a tocar ni un solo euro más de ningún oviedista.
Por otro lado, los jugadores y equipo técnico tienen que saber que cuentan
con nuestro apoyo incondicional, para que ellos defiendan deportivamente
los intereses del oviedismo ganando todos los partidos; en los de casa
aunque vean las gradas vacías tienen que oírnos animarles desde el
exterior del estadio.
De este modo, por si cabe alguna duda, demostraremos que los auténticos
dueños del equipo somos la AFICIÓN.
¿Qué puede hacer un presidente y su directiva con un equipo, pero sin
afición?
Yo lo veo muy claro, si todos los oviedistas apoyamos esta 1ª Huelga de
aficionados al fútbol, con la repercusión mediática que ésta traería
consigo, lograríamos con absoluta certeza todos y cada uno de los
objetivos propuestos.
Me consta, que muchos oviedistas están trabajado en proyectos diversos,
asociación de accionistas minoritarios, fundación de accionistas... etc.
proyectos que deben avanzar hasta cuajar en algo consistente y que nos
permita mirar al futuro con garantías.
Ahora bien, entiendo que lo primero y fundamental pasa por apartar para
siempre del Oviedo al “invisible” y sus secuaces. La HUELGA es el camino
más recto para conseguirlo. Con ella se uniría todo el oviedismo, después
será más fácil poner en marcha un proyecto integrador que cuente con todos
los aficionados, socios y accionistas.
Para terminar, es el momento...
¡¡¡ Vamos a la HUELGA !!! ... ... ... pásalo.
JMV.
Oviedista de corazón.
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